Seyid Abdul Hussain Sharafudín

Al A’meli

 

 

Al Muraya’at

(La Revisión)

 

 

Intercambio Epistolar

 entre

Dos Grandes Sabios del Mundo Islámico

El Seyid Abdul Hussain Sharafudín al A’meli

Y

Su Excelencia, El Sheik Salim al-Maleki

Muftí de la Universidad Al-Azhar

Del Cairo

 

 

 

Traducida al Español

Por

Sheik Mohammed Essa Ibarra.

 

 

 

 

 

Fundación Imam Ali

Londres.

Reino Unido.

 

2006

 

 

 

 

 

Imam Ali (a.s.) Foundation

Liaison Office of Grand Ayatullah Seestani

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Al Muraya-at                                                                                                                               Reseña Biográfica

Seyid Sharafudín                                                                                                                    Autor del Muraya’at                              

 

 

 

RESEÑA BIOGRÁFICA DEL AUTOR

 

 

 

 

 

 

 

El Seyid Abdul Hussain Sharafudín al-A’meli al-Musawi, nació en la ciudad de Kadhimiyah, Irak, en el año 1290 H., (1869 d.C.) siendo hijo de dos progenitores muy honorables cuya ascendencia llegaba hasta el Mensajero de Allah (Pbd).

Estudió, con los  más grandes sabios de su tiempo, en las ciudades de Samarra y Nayaf al-Ashraf; pasando por las etapas de estudiante y hasta llegar a convertirse en uno de sus profesores.

A la edad de 32 años, se dirigió a la región “Yabal A’meli”, en el sur del Líbano, de donde era oriunda su familia. Allí, se radicó y  después de un poco tiempo, alcanzó una gran reputación, en a lo largo y ancho del Líbano.

Debido a los cambios geopolíticos de la región, su país llegó a quedar bajo el dominio del colonialismo y la ocupación militar francesa. El Seyid Sharafudín, se opuso a esas fuerzas de ocupación, llegando a convertirse en una pieza fundamental de la resistencia nacional, contra los invasores. Las tropas francesas, quemaron su casa destruyendo su gran biblioteca quedando perdidas para

Al Muraya-at                                                                                                                               Reseña Biográfica

Seyid Sharafudín                                                                                                                    Autor del Muraya’at                              

 

siempre, unas 18  de sus mejores obras de investigación. Debido a la persecución de los franceses, el Seyid tuvo que trasladarse hacia Siria,  Palestina, y Egipto. Por los lugares donde el Seyid Sharafudín caminó, siempre fue un gran provecho para las gentes, y una luz para los musulmanes.

En Egipto, se reunió con los más grande sabios musulmanes, y luego de un lapso de varios años, volvió a su país.

Tus trabajos son muchos, y sus escritos numerosos, ubicándolo en una posición preeminente entre los sabios y expertos de la Ley en el Mundo Islámico. Entre sus principales obras se encuentran las siguientes:

 

1.       Al Muraya’at: Que es este presente libro, fue impreso por vez primera, en la Imprenta Irfán, Sidón, Líbano, en el año 1335 H. (1914 d.C.). Impresión que fue agotada muy poco después de su salida. Éste libro, ha sido traducido a los idiomas: persa, inglés, hindi, y urdu.

2.      Fusul Al Muhimma fit Talif al Ummah: (Capítulos Importantes para Unificar a la Nación). Es uno de los mejores libros islámicos, que tratan materias controversiales relacionadas con los sunnitas y shiítas, a la luz de la teología (E’lmul Kalam), la razón, la deducción y el análisis. Fue completada esta obra, en el año 1327 H. (1906 d.C.) , y fue publicada dos veces en Sidón. El texto de la segunda edición, en 1347 H. (1926 d.C.) fue ampliado. Es una pequeña enciclopedia, que consta de 192 páginas.

 Aywibat Masail Musa Yar-Allah (Respuestas a las Preguntas de

      Musa Yar-Allah). A pesar de que es un libro pequeño, representa una obra de un profundo conocimiento. Como lo sugiere el título, el libro contiene unas 20 respuestas a las preguntas que formuló Musa Yar-Allah, a los sabios shiítas. Él pretendía formular unas preguntas embarazosas tales como: ¿por qué los shiítas, consideran que algunas Compañeros fueron incrédulos? ¿por qué rechazan los shiítas a algunos de los Compañeros? ¿Los shiítas, alteraron el texto del Corán? ¿Los shiítas, hicieron ilícito el Yihad? ¿Por qué creen en el Badá (el cambio del destino que hace Allah)? ¿Por qué, los shiítas, practican el matrimonio temporal (muta’)? ¿Cuál es la posición de los shiítas, respecto al awl (la ley de la herencia, que han adoptado los sunnitas), etc. Las respuestas del Seyid Sharafudín, son muy auténticas y se derivan de su gran conocimiento, basándose en pruebas documentales y lógicas, respuestas que por cierto; no dejaron espacio de maniobra para ejercitar la duda. Tiene una Introducción, en la cual hace un llamado a la unidad de los musulmanes, y una Conclusión, en la cual donde hace un rechazo acerca de la ignorancia de quienes levantan ese tipo de cargos y propagan alegatos sobre los libros shiítas, además establece que existe confusión en algunos libros sunnitas. Este libro, posee unas 152 páginas, el cual fue publicado por la Imprenta Irfán, Sidón, Líbano, en el año 1355 H. (1936 d.C.).

 

Al Muraya-at                                                                                                                               Reseña Biográfica

Seyid Sharafudín                                                                                                                    Autor del Muraya’at                              

 

 

3.      Al Kalima Al Gharra’ fi Tafdil az-Zahra: (“Las Declaraciones Convincentes respecto a la Preferencia de Az-Zahra”). Es un libro, de unas

40 páginas, el cual ha sido combinado con el texto de la segunda edición del libro Fusul Al Muhimma fit Talif al Ummah, el cual representa uno de sus más profundas investigaciones.

4.      Al Majlis Al Fakhirah fi Ma’atim al-Itrah Al Tahirah: (“Los Magníficos Discursos Conmemorativos en Honor a la Descendencia Purificada”). La introducción a esta obra, fue publicada. Consta de un total de unas 72 páginas. El autor, explica la filosofía de la realización de las ceremonias conmemorativas del Imam Hussain, y los secretos del martirio.

5.      Abu Hurairah: publicado en el año 1365 H. (1944 d.C.) por Imprenta Irfán, Sidón, Líbano. En éste, el Seyid Sharafudín hizo un despliegue de un nuevo método de autoría en materia biográfica, debido a un increíble estilo analítico. Por este estilo, es que ha sido considerado este libro, como uno de los más eminentes de su categoría. En él, el autor, analiza a la luz del conocimiento y la razón,  la vida de Abu Hurairah; su tiempo, circunstancias, amigos y hadices. Y presta una especial atención, a los 6 libros Sahihs Sunnitas, los cuales citan hadices de Abu Hurairah.

6.      Thabit al Athbat fi Silsilah Al Ruwat: (“La Última Prueba en la Cadena de Narradores”). Este libro, presenta una lista de los más renombrados narradores de hadices entre los musulmanes, en una secuencia que se remonta hasta el Mensajero de Allah (Pbd) y los Imames (P),  y analiza las obras de sus autores. Fue publicado en dos ocasiones en Sidón.

7.      Risalah Kalamiyah: (“Disertación de la Filosofía Teológica”).

 

El Seyid Sharafudín, murió en Líbano, el 8 del Yamadi at-Thani, 1377 H. (1956 d.C.), y cuerpo fue trasladado a Bagdad, Irak. Miles de musulmanes, acompañaron el cortejo fúnebre durante  un recorrido por las ciudades santas de Samarra, Karbalá y Nayaf. Por último, fue  enterrado en el Mausoleo del Imam Alí Ibn Abi Taleb,  a tan sólo unos metros de distancia de la tumba de su honorabilismo ancestro; el Príncipe de los Creyentes (P), en la ciudad de Kufa. Que Allah, esté complacido con él, y le otorgue Su Perdón.


Al Muraya’at                                                                                                                               Reseña Biográfica

Salim Al Bashri                                                                                                                                 Sheik  Al Azhar     

 

 

RESEÑA BIOGRÁFICA DEL SHEICK

 SALIM AL BASHRI AL MALIKI

 

 

 

 

 

 

 

El Sheik Salim Al Bashri al Maliki, nació en el año 1248 D.H. (1832), y estudió en la Universidad Al Azhar, en Cairo. Posteriormente, se desempeñó como su Director en dos ocasiones:

  1. En el año 1318 H. (1900 d.C.), hasta el 1320 H. (1904 d.C.).
  2. En el año 1327 H. (1909 d.C.), hasta el 1335 H. (1916 d.C.).

 

Durante su dirección, estableció el sistema de exámenes opcionales en las lecciones de Al Azhar, los cuales fueron aprobados exitosamente por muchos sabios. Su administración, (el Sheik Salim) que Allah lo haya bendecido, se distinguió por su fortaleza, (pero) esto no le impidió que siguiera impartiendo lecciones a sus estudiantes.

El Sheik Salim, es autor de muchos libros importantes entre los que destacan:

  • Khasiahu Tuhfatil Tulab li-Sharhi Risalatil Adaab.
  • Khasiatu ala Risalatis Sheik Ali fit-Tawhid.

Al Muraya’at                                                                                                                               Reseña Biográfica

Salim Al Bashri                                                                                                                                 Sheik  Al Azhar     

 

 

  • Sharhu Nahyul Baradah fil Adaab.
  • Al Estenas fi Baiánil E’lam wa Asma’il Ahbás.

 

El Sheik Salim Al Bashri, falleció en el año 1335 H. (1916 d.C.). Que Allah esté complacido con él, y le otorgue Su Gracia y Perdón.


Al Muraya’at                                                                                                                                           Prefacio del

                                                                                                                                                   Traductor al Español      

 

 

Prefacio del Traductor al Español.

 

En El Nombre de Allah, El Clemente, El Misericordioso

 

 

El lector tiene en sus manos la traducción al Idioma Español de la obra del Seyid Abdul Hussain Sharafudín, “Al Muraya’at” (La Verificación) (Editorial Darul Qari, Beirut, 1422- 2001 d.C-, 2° edición, pp. 328)  la cual comparé con la traducción al Inglés del mismo libro que el Señor Yasin T. al-Jibouri, había hecho  Mohammed Rizvi había hecho hace unos años, bajo el título: “Al Muraya’at: A Shi’i Sunni Diaglogue”(Ansaryan Publications, Qom, 1422 -2001 d.C-, 2° edición, pp. 538) . En esta presente traducción al Español, hemos considera Seyid Mohammed Rizvi do que aporta más claridad, si se le agrega el subtítulo: “Intercambio Epistolar entre Dos Sabios del Mundo Islámico”, puesto que la modalidad de las discusiones del Autor, con el Sheik de la Universidad Egipcia de Al Azhar -(la cual es la más prestigiosa Universidad Islámica Sunnita en el Mundo Islámico)-, se dieron en la forma de una correspondencia prolífera, que llegó a sumar 112 cartas. Correspondencia, que es verdaderamente un tratado  muy profundo, producto de más de 6 meses de investigación y análisis entre estas dos grandes luminarias del pensamiento islámico de aquella época (1908-1909 d.C).

Este libro es muy valioso, puesto que representa una invitación al pensamiento, para que por medio del ejercicio correcto de la razón, se logre discernir entre las pruebas provenientes de la Revelación, y los hadices auténticos del Mensajero de Allah, respecto a un tema trascendental: ¿Por qué el Mundo Islámico, está dividido fundamentalmente en dos corrientes: La Corriente Sunnita y la Corriente Shiíta? Afectando esta división, la unidad de La Nación Islámica, al punto que la hace presa fácil de ataques exteriores e interiores.

 El autor y su interlocutor presenciaron la destrucción política  del Mundo Islámico en manos de las potencias europeas de aquel entonces: Argelia, ocupada por Francia en 1830. Egipto, ocupado por Inglaterra en el año 1882. Unos años después de que se efectuó el intercambio epistolar entre estos dos sabios, Libia, sería ocupada y declarada colonia por Italia italiana en 1911, y Marruecos, sería declarado Protectorado Francés en 1912.

El Imperio Otomano, y sería destruido  después de la Primera Guerra Mundial y sus territorios serían divididos en diferentes Estados; de acuerdo con los designios de las Potencias vencedoras de aquel conflicto, Inglaterra y Francia; de conformidad con el Acuerdo Sykes-Picok-(1916). Líbano y Siria, serían Mandatos sometidos a Francia. Irak, Transjordania, y Palestina, serían Mandatos sometidos a Inglaterra. Arabia Saudita, y los pequeños emiratos del Golfo Pérsico, serían creados de acuerdo con  los designios de Inglaterra.

 

Al Muraya’at                                                                                                                                           Prefacio del

                                                                                                                                                   Traductor al Español      

 

Malasia y el Sub-Continente Indio estarían muchos años más, bajo el dominio colonial británico. Y lo mismo sucedería con Indonesia, a manos de

Holanda. Los pueblos musulmanes de África, también quedarían bajo el control colonial europeo, hasta después de la Segunda Guerra Mundial. Dando paso, a la división de esferas hegemónicas y control político-económico, esta vez, en manos de Estados Unidos y su rival; la Unión Soviética, hasta el final de la Guerra Fría, a principios de la década de los noventas.

A partir de esa fecha hasta hoy en día, presenciamos la hegemonía unipolar de Estados Unidos en los campos político-económico y militar, aunada a las fuerzas de la globalización en materia económico-cultural. Dichas fuerzas dominantes, son ejercidas sobre  los países del Medio Oriente, como también para todos aquellos países cuyas mayorías son islámicas; en África y Asia.

La división de la Ummah, facilitó que ésta fuera presa de sus enemigos. Y por el año de 1908, estos dos sabios, pudieron prever la catástrofe que se avecinaba.

Teniendo  clara aquella división de pensamiento, dentro de la Ummah Islámica, el interlocutor propuso al Seyid Sharafudín, que centraran sus discusiones e investigaciones, en torno a dos preguntas fundamentales:

1) ¿Es la Corriente de Pensamiento Shiíta, una opción válida para ser seguida y practicada por un musulmán, que crea en Allah, y en el Mensajero de Allah, Mohammed (Pbd)? Esta pregunta y su respuesta, llegarían a constituir la primera parte de la investigación.

2) La segunda gran pregunta del Sheik Salim al Maliki, gira alrededor del tema del Califato. Es decir, la sucesión política y legítima de la Autoridad Político-Religiosa que estableció Mohammed (Pbd), cuando éste fundó el Estado Islámico. ¿Quién era la persona legitimada, para ejercer el cargo de la cabeza del Estado Islámico, después de la muerte del Santo Profeta?

Esta pregunta, y la resolución que se le dé a la misma, constituyen centro del problema que  divide a esta Ummah Islámica, hasta el día de hoy.

El amor a la Verdad, acompañado con un gran respeto que tenían el uno por el otro, unidos en un propósito ejemplar: esclarecer la confusión, y el de educar a los musulmanes, de acuerdo a las palabras del Libro de Allah, y las del Santo Profeta (Pbd); permitieron que ambos sabios, se adentraran en textos y fuentes verídicas, las cuales habían sido olvidadas con el paso de los siglos.

Podríamos acotar, que ambas corrientes de pensamiento islámico, la shiíta y la sunnita; durante siglos han padecido  de una grave enfermedad: el prejuicio de la una respecto a la otra. Prejuicio, entendido como una: Actitud, creencia u opinión que no se basa en una información o experiencia suficiente como para alcanzar una conclusión rotunda. O una: “Opinión

 

Al Muraya’at                                                                        Prefacio del Traductor al Español

 

previa y tenaz, por lo general desfavorable acerca de algo que se conoce mal”. Diccionario de la Real Academia Española, Editorial Espasa, Madrid, 1° edición, 1996, p.903).

Este libro, efectivamente, es una “muraya’at”, una revisión, un examen cuidadoso de las fuentes y datos que se han recopilado en los libros fidedignos del Mundo Islámico, los cuales aportaron la información necesaria para poder emitir una serie de conclusiones categóricas. Ambos sabios, con la ayuda del Todopoderoso, y con la bendición de Su Profeta (Pbd); lograron alcanzar las cúspides de la Verdad y a Certeza en estas materias.

Un punto interesante que hemos de resaltar, es que la mayoría de las fuentes que usó el Seyid Sharafudín, fueron provenientes de la corriente sunnita, esto a petición de su interlocutor el Sheik de Al-Azhar. Lo que hace este libro, aún más encomiable. Puesto que denota, una maestría insuperable del Seyid Sharafudín, en el manejo de las pruebas documentales, - provenientes de las obras de autores sunnitas como: Al-Bukhari, Muslim, Tirmidhi, y Abu Dawud; entre muchas otras.

Las aleyas o versículos del Sagrado Corán, aparecen entre paréntesis y comillas, además fue agregada la referencia del texto mediante el número de la Sura o Capítulo, seguido por el número de la aleya.

Los hadices del Santo Profeta (Pbd), han sido destacados en letras itálicas, entrecomillados, y llevan una flecha al inicio.

Los hadices de los Imames del Ahlul Bait de Mohammed (Paz y bendiciones para todos ellos), han sido entrecomillados, destacados en letras itálicas, y llevan un círculo negro al inicio.

Los hadices de otros de los Compañeros del Profeta, (que Allah esté complacido con ellos y los bendiga), han sido escritos en letra itálica, van entrecomillados y llevan un círculo blanco al inicio.

Cuando algún texto requería de una cita bibliográfica, o aclaración que no había sido incluida en el texto original. Ésta ha sido agregada, como cita al pie de página, destacando que proviene del Traductor al Español.

 

En la obra original en idioma árabe, no aparece un glosario de términos jurídicos que se usan en el libro. Sin embargo, el Seyid Mohammed Rizvi incluyó en su traducción al inglés, un glosario de términos jurídicos, los cuales fueron usados por el Seyid Sharafudín en su libro; nos ha parecido importante el incluir en esta traducción al español, dicho glosario, para que

 

 

 

 

 

 

 

 

Al Muraya’at                                                                                                                                           Prefacio del

                                                                                                                                                   Traductor al Español      

 

el lector en Español, pueda tener una mejor compresión de la obra. También, cuando se ha usado algún término transliterado del árabe, se ha destacado con letras itálicas, seguido por  su significado entre paréntesis. En aras de lograr con esto, una más fácil  comprensión del texto.

Si el lector, deseara consultar el significado de muchos otros términos árabes, los cuales han sido transliterados en esta traducción. Le recomendamos que lea el glosario, el cual  incluimos en la traducción de la obra del Seyid Abdul Hadi al-Hakim, titulada: Nociones Básicas de Jurisprudencia Islámica.

La edición del “Muraya’at” en árabe, la cual  que usamos en este proyecto, contiene al final, una fatua, emitida por el Muftí de Al-Azhar, Sheik Mahmud Shaltut; la cual tuvo como base, precisamente todo lo que se había discutido en este libro.

El traducir este libro, nos ha sido permitido trabajar desde la posición de lectores preferenciales, y otorgánosnos el honor de ejecutar la función de intérpretes del pensamiento de un sabio,  de una elevadísima categoría  intelectual y espiritual, como lo fue el Seyid Abdul Hussain Sharafudín.

Esperamos que esta traducción sea de utilidad para los lectores que desean informarse sobre la Descendencia Purificada de Mohammed (Paz sobre todos sus miembros), la posición que sus miembros ostentan ante El Creador, y los orígenes y validez de la Escuela Shiíta de Pensamiento. Si con este esfuerzo, logramos que los prejuicios  y la ignorancia sean vencidos, estaremos aportando un grano de arena en la construcción de una Ummah Islámica unida, sana y fuerte.

 Que Allah, El Santo Profeta (Pbd) y su Ahlul Bait (P), bendigan mucho al Seyid Abdul Hussain Sharafudín, y al Sheik Salim al-Maliki; y que también estén complacidos con nuestra humilde colaboración.

 

 

Sheik Mohammed E. Ibarra.

19-Dhil Qa’da, 1427

10-12-2004 (d.C.)


 

Al Muraya’at                                                                                                                       Introducción del Autor

 

Introducción

Del Autor

 

 

Éstas páginas, no han sido escritas este día, estos pensamientos no nacieron recientemente; ellos fueron organizados hace más de un cuarto de siglo, los cuales hubieran aparecido publicados anteriormente, de no ser por los obstáculos; que fueron impuestos por circunstancias hostiles, y calamidades. Ellos, permanecieron en espera de la oportunidad, para reunir aquellos (de sus) miembros; que habían sido cortados y perdidos, puesto que  los eventos que retrasaron su publicación, también alteraron su organización.

La idea de este libro, precedió (a) los debates. Ella brilló en mi corazón, desde mis días de juventud, tal y como las centellas resplandecen entre las nubes; y la cual fue hirviendo mi sangre con entusiasmo, buscando la manera de detener, y cortar de raíz; el caos imperante entre  los musulmanes. Levantando el velo (existente ante) sus ojos, para que observaran la vida con mayor seriedad, y regresaran a las raíces de su religión, (tal y como) les fue ordenado hacerlo. Esto sólo sucederá, cuando corran  y se aferren a La Cuerda de Allah, todos juntos bajo un mismo estandarte de la Verdad; y se dirijan hacia el conocimiento y la acción, comportándose como una hermandad responsable, fortaleciéndose los unos a los otros.

Pero la mirada a estas hermandades, las cuales han sido relacionadas la unas a las otras por un sólo principio y credo, ha sido –lamentablemente-, una mirada hacia una discordia violenta, que hierve durante sus discusiones, semejante a los grupos ignorantes los cuales van a los extremos; tanto que parece como si la controversia en los métodos para encontrar el conocimiento, y las maneras del debate; fueran el fin en sí mismos. Esto, en verdad, es una razón suficiente para preocuparse; (que) llama a la reflexión. Este (estado de cosas), de hecho, invita a la congoja, a la agonía y el lamento. Entonces, ¿cuál es la solución? ¿Qué es lo que debe hacerse? Estas circunstancias, nos han estado plagando desde hace cientos de años, y estas calamidades  nos han estado amenazando por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda. Se trata algunas veces, de una pluma torcida con una esterilidad, otras veces ésta se encuentra afectada por la ambición, algunas veces la rodea el fanatismo, y otras es dominada por las emociones. Existiendo  entre esto y aquello, existe una razón para la vergüenza, por lo tanto, ¿qué es lo que nosotros podríamos hacer? ¿Cuál es la solución?

Yo, me cansé de todo esto, y la tristeza llenó mi corazón, por lo tanto, fui a Egipto alrededor del año 1329 H, con la esperanza de lograr mi objetivo. Estuve inspirado de que obtendría el éxito, si pudiera tan sólo satisfacer parcialmente mi deseo; y de que podría establecer un contacto directo con alguien, con quien pudiera intercambiar mis opiniones. Yo deseaba, discutir con ese interlocutor, el consejo provechoso, (y que) Allah nos asistiera en la consecución de nuestros objetivos en la “Tierra de Kinana” (Egipto); con el

Al Muraya’at                                                                                                                       Introducción del Autor

 

objeto de curar la enfermedad persistente, la cual ponía en peligro a los musulmanes con la división, y la proliferación de sus grupos con sus respectivas disensiones. Yo, fui capaz, ¡alabado sea Allah! De lograr la realización de ese objetivo, dado que Egipto, es un país que cultiva el conocimiento y luego éste crece nutriéndose con sinceridad y en sumisión a los fundamentos de La Verdad, por medio del poder de la evidencia. Esta cualidad, distingue a Egipto,  por encima del resto de todas sus otras únicas características.

Allí, mi situación fue buena, mi mente tuvo paz, y mi alma estuvo contenta. Y tuve la suerte de entrar en contacto, con una de sus (más) distinguidas personalidades, quien poseía una mente amplia,  maneras gentiles, un corazón vibrante, un gran conocimiento; y una elevada honorabilidad, la cual dicha persona, correctamente derivaba de su cualidad de ser un líder religioso.

¡Cuán buenos, son los espíritus de los hombres, los cuales  poseen el conocimiento! ¡Cuán aceptables, son sus palabras! ¡Sus modales y maneras, eran como las enseñó el Profeta! En tanto que un sabio, se encuentre revestido con esas características,  él será siempre exitoso y próspero, y el pueblo estará a salvo y bendecido, y nadie titubeará en exponer su opinión, o en revelar sus pensamientos a él.

Así, fue el dignatario de renombre, e Imam de Egipto; y así fueron nuestras reuniones por las cuales, doy gracias ilimitadas al Todopoderoso.

Yo, le expuse a él mis propias preocupaciones, y él expresó las suyas; las cuales eran muy parecidas (a las mías). Llegándose a notar, que lo apropiado para nosotros, era contemplar el asunto, el cual, con la Voluntad de Allah; podría unirnos a nosotros y a nuestra Nación. Llegamos al acuerdo, por lo tanto, que ambos grupos: Shiíta y Sunnita, eran musulmanes, los cuales ambos seguían el la religión correcta del Islam; y que ambos estaban en un acuerdo unánime respecto al Mensaje del Profeta, y que no había una diferencia fundamental en asuntos que tuvieran que ver con los principios fundamentales del Islam. Que no había disputa entre ellos, respecto a las doctrinas básicas, excepto en lo que naturalmente ocurre entre los mujtahids; respecto a ciertas normas, las cuales son derivadas del Libro o la Sunnah, el consenso, o las cuatro pruebas. Y que esto no justificaba, de ninguna manera un abismo insalvable, o un abismo sin fondo. ¿Qué es lo que ha causado toda esta discordia, la cual parece que ha estado inflamando desde entonces los dos nombres: “Sunnita” y “Shiíta”?

Si nosotros analizáramos la Historia Islámica, y discerniéramos acerca de sus creencias, puntos de vista y preceptos dentro de ella; llegaríamos a conocer que el factor el cual ha estado creando esta disputa, es una agitación por una creencia en particular, una defensa de una teoría, o fanatismo respecto a una opinión. Y que la gran discordia que ha ocurrido en la Nación (Islámica), ha sido la disputa acerca del Imamato. Porque nunca se han blandido más espadas por un principio islámico, como ha sucedido con El Imamato. El tema del Imamato, entonces, ha sido la causa más directa de esa disensión. Las varias generaciones, que han diferido acerca del Imamato, llegaron a

Al Muraya’at                                                                                                                       Introducción del Autor

 

acostumbrarse a la atadura del fanatismo, y no se cuidaron de éste. Si cualquiera de esas agrupaciones, se hubiera preocupado por buscar las explicaciones de la otra (parte), con comprensión, sin maldecir al interlocutor, la Verdad hubiera surgido de manera clara, y la luz del alba habría sido evidente, para todo aquel que estuviera dotado con (el sentido de) la vista.

Nosotros, tenemos que comprometernos a tratar este tema, buscando los argumentos de ambos grupos; con el objeto de llegar a comprenderlos. Sin estar motivados por nuestras inclinaciones personales, derivadas del medio social, el hábito o la costumbre. Por el contrario, nosotros debemos despojarnos de todas las emociones y fanatismos, y apuntar hacia la consecución de la Verdad, acercarnos a ella, y llegar a alcanzarla, con el permiso de Allah.

Nosotros, decidimos entonces, que él (el Sheik Salim); presentaría sus preguntas por escrito, y que yo le daría mi respuesta por escrito, declarando las condiciones correctas y apoyándolas con: la razón, o  con citas auténticas de (obras) de ambos grupos.

Así, todos nuestros debates concluyeron, con la ayuda de Allah; El Sublime y Poderosísimo. Posteriormente, quisimos publicarlos, para que pudiéramos disfrutar el producto de nuestra labor; la cual hicimos únicamente buscando la complacencia de Allah, El Exaltado, El Sublime. Pero los días crueles, y las destinos, nos lo impidieron; quizás fue a pesar de todo, lo mejor.

Yo, no digo que esas páginas, estén confinadas a los textos que escribimos, o que algunas de las declaraciones no provengan de mi pluma. Las circunstancias, que retrasaron su publicación, alteraron también su organización, como hemos dicho anteriormente. Pero las sesiones concernientes a los temas que debatimos, han sido incluidas textualmente, con algunas adiciones necesarias llamadas por el consejo y la guía, o que han sido causadas por la secuencia de la discusión; sin que se violara nuestro acuerdo mutuo.

Yo, tengo hoy en día, el mismo deseo que tuve ayer. Que este libro, produzca la reforma y el bien. Si éste, ganara la atención y la aceptación de los musulmanes, entonces esto sería una gracia de mi Señor, y esto es lo que espero por cumplir con mi labor: Yo, no quiero otra cosa que no sea una reforma, tanto como pueda obtenerse, y mi éxito depende de Allah; en Él deposito mi confianza, y a Él retornaré.

Yo, presento este libro, a cada uno de los hombres dotados con (el don de) la razón; que busca el conocimiento, al investigador dedicado, quien sepa lo difíciles que son los hechos relacionados con la búsqueda del conocimiento, y al sabio sincero, cuyas palabras están basadas en la autoridad de las declaraciones o prácticas del Profeta (Pbd), al filósofo, que ha dominado la ciencia de la retórica, y a cada joven educado, que esté libre de todas las cadenas o ataduras, del cual se pueda depender para la futura vida en libertad. Y (si) todos ellos lo aceptaran, cumpliendo con las ventajas que trae, entonces; yo quedaría satisfecho.

Al Muraya’at                                                                                                                       Introducción del Autor

 

 

Yo, me he esforzado en producir este libro, aportando las respuestas en la mejor manera de todos los aspectos, con el objetivo de inspirar a las mentes justas con su pensamiento y el gusto por las pruebas, sin dejar ninguna probabilidad, y con argumentos que no admiten ninguna ambigüedad. Yo, he puesto especial atención, a los textos más auténticos; y a las palabras y acciones del Profeta (Pbd), un cuidado  que ha hecho a este libro, más que una biblioteca bien equipada, con los más preciosos libros de la Teología Islámica, Hadices, Biografías, y otros por el estilo. Temáticas que están relacionadas, con los asuntos más relevantes. Yo, he aplicado en ellos, una filosofía, la cual ha sido muy bien balanceada y auténtica; y métodos con los que se ha cumplido, lo que aquellos libros han tratado de alcanzar. Para que los amantes de La Verdad, sean sus propios seguidores desde el principio hasta el último párrafo. Si mi libro, por lo tanto, fuera aceptado por los lectores con mentalidad objetiva, entonces; eso sería exactamente lo que yo he querido, y daría gracias a Allah (por ello).

Con respecto a mi persona, yo estoy muy satisfecho con este libro, y he estado satisfecho con mi vida, después de él. Creo, que es un trabajo que me hizo olvidar todo aquello que me había agotado: las pesadas responsabilidades, las preocupaciones de la pobreza del tiempo, y del enemigo. (Tribulaciones) de las cuales no me quejo ante nadie, excepto ante Allah, El Todopoderoso. Él es el Único Juez, y Mohammed (Pbd) es el adversario (de esas tribulaciones). (Éste libro), me hizo olvidar, del asalto que fue llamado en sus propias filas… Yo he soportado las calamidades, las cuales se inundaban todo desde todas las direcciones, he resistido presentimientos aterradores, confinados con la ansiedad y la tristeza. En verdad que  mi vida, que será inmortalizada a través de este libro, es una vida que ha sido bendecida en este Mundo y el más allá. Con esta obra, mi alma ha sido complacida, y mi conciencia ha sido tranquilizada. Por lo tanto, yo imploro a Allah, que tome mi trabajo y lo acepte, y que ignore mis errores y faltas. Mi recompensa por este libro, será si Allah así lo quiere, el beneficio y la guía de los creyentes.

(“En verdad, que para aquellos quienes creen y hacen buenas obras, Su Señor los guiará a través de la Fe de ellos. Corriendo por debajo de ellos, los ríos del Jardín Bendito. Dirán: “¡Glorificado seas Tú, Oh Allah!” Y: “Paz”, con lo que serán recibidos. Y aquellos cercanos a ellos dirán: “Alabado sea Allah. El Señor de Los Mundos”). (Sura Yunus, No.10, aleyas 9-10)

 

 

Abdul Hussain Sarafudín al-Musawi.
Al Muraya'at                                                                                                                                                   Carta 1

I. Parte                                                                                                                                 Sobre La Escuela Shiíta

 

 

Carta 1

 

6, Dhil Qa’da, 1329

 

  1. Saludos al Interlocutor en el Debate:
  2. Petición del Permiso para Debatir.

 

 

1.             La Paz, La Misericordia y Las Bendiciones de Allah, sean para el Sheik Honorable Abdul Hussain Sharafuddin al Musawi.

(Yo), no he sido informado anteriormente, acerca de la creencia de los Shiítas; como tampoco respecto la ética de éstos, dado que nunca he compartido con ninguno de ellos, ni conozco las tradiciones de este grupo. Pero siempre, he querido debatir con sus prestigiosos sabios, (y) he estado ansioso; por compartir con sus adeptos comunes, en aras de cernir sus tendencias, y tratar de conocer sus inclinaciones; hasta que Allah me auxilió para posarme sobre la amplia costa de tu océano de conocimiento, y me permitiste probar de tu rebosante copa, así Allah me ayudó a calmar mi sed. Yo juro por la Ciudad del Conocimiento de Allah, -tu abuelo Al Mustafá [Pbd]-, y por su Puerta –tu padre Al Murtadha-, que nunca había probado nada tan placentero para la sed,  ni remedio tan eficiente para el enfermo, como tu río rebosante. Yo, había escuchado que Ustedes, (los adeptos del) grupo shiíta; prefieren evitar a sus hermanos  sunnitas, y que se mantienen  alejados de ellos, y que encuentran la calma en la soledad; optando por el aislamiento y cosas por el estilo. Pero he encontrado en tu persona, una gentileza encantadora, gustosa del debate, [poseedora de] cortesía; firme en el argumento, con buen humor, honesta en el duelo; que denota aprecio cuando ocurre un mal entendido, gustosa por la competencia. Por lo tanto, he encontrado en La (Corriente) Shiíta, una agradable fragancia con la cual he de compartir, y la aspiración de todo hombre de letras.

 

 

2.            Mientras me encuentro de pie, sobre la costa de tu profundísimo mar, solicito tu permiso para nadar en él; bucear en sus profundidades en busca de sus perlas. Si me das tu permiso, excavaremos en la profundidad del origen de las causas de [determinados] asuntos, y las oscuridades que por largo tiempo me han agitado. Si no, depende enteramente de ti. Al externar mis preguntas, no [ando] en busca de faltas o defectos, ni me opongo, ni refuto; sino que tengo un sólo reto: la búsqueda de la verdad. Cuando la verdad es manifiesta, entonces merece ser seguida; si no, sería yo sino uno  que dice:

Al Muraya'at                                                                                                                                                   Carta 1

I. Parte                                                                                                                                 Sobre La Escuela Shiíta

 

 

Estamos en aquello que tenemos, y tú en lo que tú ofreces,

Están todos satisfechos, aunque en nuestras opiniones tengamos divergencia.

 

Si tú me lo permites, confinaré mi debate contigo, en dos tópicos: uno trata acerca de la Escuela Imamiyah, sus raíces y ramificaciones, y el otro trata con el Imamato en general[1]; por ejemplo, la Sucesión (Al Khilafah) del Mensajero de Allah [Pbd]. Mi firma, con la cual cerraré todos mis debates, será una “S”, y hagamos que la tuya sea “Sh”. Por adelantado, te pido tu perdón por cualquier falta, y que la paz sea contigo.

 

S.

 


Al Muraya’at                                                                                                                                                   Carta 2

I. Parte                                                                                                                                 Sobre La Escuela Shiíta                      

 

 

Carta 2

 6, Dhil Qa’da,  1329

 

1.      Respuesta al saludo.

2.      El Permiso para debatir es concedido.

 

 

1.               La Paz, la Misericordia y las Bendiciones de Allah, sean sobre el Señor, Sheickul-Islam.

Tu muy amable misiva, me ha otorgado y concedido, muchos honores por los cuales la lengua; difícilmente podrían agradecerlos, ni podría cumplir [aunque fuera] con una porción de su deber, durante el período de vida.

Has puesto tus esperanzas en mí, y me has traído tu petición, mientras que tú eres la esperanza para cualquiera que tenga una búsqueda, y el refugio de quienes buscan refugio. Yo mismo, he venido a ti, desde Siria con la esperanza manifiesta de disfrutar de tu conocimiento, y [de] buscar tus favores. Y yo, estoy seguro, que  te dejaré fuerte en optimismo; excepto que Allah quiera otra cosa.

2.              Solicitaste el permiso para hablar. Tienes el derecho de ordenar y de prohibir. Di, todo aquello de quieras decir, tú posees el favor; tu decisión será la final, tu veredicto será justo. Que la paz, sea contigo.

 

Sh.

 


Al Muraya'at                                                                                                                                                   Carta 3

I. Parte                                                                                                                                  Sobre la Escuela Shiíta

 

 

Carta 3

 

7, Dhil Qa’da, 1329

 

  1. ¿Por qué, los Shiítas, no adoptan la Corriente Mayoritaria [del Islam]?
  2. La necesidad de la Unidad.
  3. La Unidad sólo se alcanzará, mediante la adherencia a la Corriente Mayoritaria.

 

1.             (Yo), te pregunto, acerca de las razones por las cuales Ustedes (los Shiítas) no siguen a la corriente mayoritaria [entre] los musulmanes. Quiero decir, la Escuela al- Ash’ari, en lo que respecta a los Principios [Doctrinales] de la Fe, y a las Cuatro Escuelas en sus ramificaciones [de Jurisprudencia]. Los musulmanes, están de acuerdo, en adoptar [esas Escuelas] en toda época y lugar; aclamando unánimemente la rectitud de sus fundadores y [de sus ijtihads], [y] la veracidad; piedad, renuncia a las riquezas mundanas, la excelencia moral, y el sublime grado del conocimiento y acciones de ellos.

2.            ¡Cuán grande, es para nosotros hoy en día, la necesidad de unidad  y uniformidad! Esto sólo puede ser logrado, a través de la adherencia de Ustedes a estas Escuelas, de acuerdo con el consenso general de los musulmanes; especialmente cuando los enemigos de la religión, se han hecho la idea de perjudicarnos por todos los medios posibles. Ellos, han acondicionado sus mentes y corazones, para alcanzar esos objetivos; mientras que los musulmanes, están desatentos, como si  pudieran vencer estando dormidos. Perjudicándose así mismos, al brindar ayuda a sus enemigos, permitiéndoles a éstos; que dividan sus filas, y destrocen su unidad. [Creando] partidos y fanatismos, dejándolos desunidos, divididos; guiándose los unos a los otros al extravío, expulsándose entre sí. Entonces, los lobos nos dan cacería, mientras que los perros ambicionan nuestras carnes.

3.            ¿Has encontrado otro estado, [diferente] al que hemos mencionado?, que Allah guíe tus pasos, para que te unas a nuestras filas. Dime, porque serás escuchado cuando hables, y obedecido cuando ordenes. Y que la paz sea contigo.

 

S.

 

Al Muraya'at                                                                                                                                                  Carta 4

I. Parte                                                                                                                                       Sobre La Escuela Shiíta

 

 

Carta 4

 

8, Dhil Qa’da, 1329

 

  1. Pruebas Jurídicas acerca de la obligación de adherirse a la Escuela del Ahlul Bait.
  2. No existe prueba que ordene el adherirse a las Escuelas de la Mayoría.
  3. Las gentes de los primeros tres siglos, no conocieron esas nuevas sectas.
  4. El ijtihad es posible.
  5. La unidad puede alcanzarse, respetando la Escuela del Ahlul Bait.

 

1.             Nuestra adherencia, en [los] Principios Doctrinales de la Fe, a una Escuela diferente a la Ash’ari, y nuestro seguimiento en materia de las Ramas [Prácticas] del Islam, a otra Escuela diferente a aquellas Cuatro; nunca se ha fundamentado, ni en fanatismos partidarios, o la intolerancia. Sino que se debe, a las dudas sobre el ijtihad de los Imames de esas Escuelas, y no [por que dudemos de] la justicia; la veracidad, la integridad o de sus sublimes conocimientos y acciones.

Sin embargo, los fundamentos jurídicos, nos han ordenado seguir la Escuela de los Imames de la Familia; donde está la Misión Profética, el refugio del Mensaje, y el lugar que frecuentan los ángeles; y donde desciende la revelación, y la inspiración. Nosotros, siempre hemos tenido que referirnos a ellos, en todas las materias concernientes a las Ramificaciones de la Religión; [y en lo que se relaciona con la] Doctrina, [también para] conocer la Tradición [del Profeta (Pbd)],  El Libro; y el conocimiento de la ética, las buenas maneras y la educación. (Nosotros), hemos tenido que hacer todo esto, de acuerdo con el decreto de la evidencia; y la prueba, siguiendo la Sunnah del Señor de los Profetas y Mensajeros, la paz de Allah sea sobre él y su familia.

Si dichas pruebas, nos hubieran permitido discrepar de los Imames de la Familia de Mohammed, o si hubiéramos sido capaces de alcanzar la cercanía [espiritual] con Allah; Glorificado sea Él, mediante el seguimiento de otras Escuelas, entonces habríamos seguido los pasos del público en general; afirmando la amistad, y fortaleciendo los lazos de fraternidad. Por el contrario, las pruebas positivas se levantan en el camino del creyente, previniéndolo de seguir sus propias inclinaciones.

 

Al Muraya'at                                                                                                                                                  Carta 4

I. Parte                                                                                                                                       Sobre La Escuela Shiíta

 

 

2.            Por el contrario, la mayoría no puede probar que sus Escuelas tienen preferencias sobre las otras, como tampoco que sea obligatorio [el seguirlas]. (Nosotros), debemos ver los fundamentos de los musulmanes, con la mirada del investigador; el cual busca todos los detalles, y  las causas. Por lo que no hemos encontrado en dichos fundamentos, aquello que nos dirija a eso [la obligación de seguir una de esas Escuelas]; excepto el razonamiento que mencionaste, acerca del ijtihad, la veracidad, justicia y excelencia.

Sin embargo, como [bien] sabes, el ijtihad; la veracidad, la justicia, y la excelencia, no son una exclusividad de ellos[2]; por lo tanto, ¿cómo podría, - siendo este el caso-, ser  obligatorio el seguir esas Escuelas por el mero hecho que tú las señalas?

(Yo), no creo que exista alguien, quien sostenga dicho, de que son mejores en conocimiento y acciones, que nuestros Imames. Ellos, son los Imames de la Descendencia Purificada[3], y El Arca de la Salvación de La Umma (la Nación Islámica)[4], La Puerta de la Cancelación [de los Pecados] de ella [la Umma], [5] la seguridad contra las contradicciones en materia de la religión, Los Estandartes de la Guía, los Descendientes del Mensajero de Allah, y la influencia de Rasul sobre su Umma. Él, la Paz y las bendiciones de Allah sean sobre él y su descendencia, dijo:

Ø   “No os adelantéis a ellos, porque de lo contrario pereceréis, ni os tardéis detrás de ellos, porque de lo contrario seréis destruidos. No les enseñéis a ellos, porque ellos son más sabios que vosotros.” [6]

Pero en virtud de la política que se ha dictado desde los albores del Islam.

 

(Yo), me sorprendo  cuando dices, que las primeras buenas generaciones, se adhirieron a esas Escuelas por encontrarlas las mejores; y que [dichas escuelas] deben ser adoptadas en todo tiempo y todo lugar. Tú, dices eso, como si ignoraras que nuestros predecesores; las buenas generaciones del

Al Muraya'at                                                                                                                                                  Carta 4

I. Parte                                                                                                                                       Sobre La Escuela Shiíta

 

 

pasado que siguieron a la Descendencia de Mohammed, y que literalmente, constituyen la mitad de la población musulmana, siguieron únicamente la fe de los Imames entre los Descendientes de Mohammed (Pbd). Ellos, no encontraron un sustituto a esto, y ha sido su camino desde los días de Alí y Fátima; cuando ni los Ash’ari, ni ninguno de los Imames de las otras Cuatro Escuelas, ni los padres de éstos existían; como tú bien lo sabes.

 

3.            Las generaciones de los primeros tres siglos, por lo tanto, nunca siguieron ninguna de esas Escuelas. ¿Dónde estaban esas, durante aquellos tres siglos, los mejores siglos? Al Ash’ari: nació en el año 270 D.H. y murió en el año 320 D.H., [Ahmed] Ibn Hanbal: nació en el año 164 D.H y murió en el año 241 D.H. Malik: nació en el año 95 D.H. y murió en el año 179 D.H. Abu Hanifah: nació en el año 80 D.H., y murió en el 150 D.H.

Los shiítas, siguen la Escuela de los Imames de la Casa del Profeta, y la familia de seguro sabe lo que contiene su casa. Los que no son shiítas, siguen las Escuelas de los sabios “Sahabas” y “Tabi’in”, entonces, ¿qué hace obligatorio para todos los musulmanes, después de que pasaron aquellos primeros tres siglos, sigan a esas Escuelas, en lugar de seguir aquella que estaba antes de ellas? ¿Qué les hace, cambiar su atención, de aquellos quienes fueron justos con el Libro de Allah; y los compañeros de éste, los Descendientes del Mensajero de Allah, y sus albaceas; “El Arca de la Salvación de la Umma”, “Los Líderes”, “La Seguridad”, y “La Puerta del Perdón” [de los Pecados] de ella [la Umma Islámica]?

4.            ¿Qué es lo que ha provocado, que la puerta del ijtihad, haya sido cerrada en el rostro de los musulmanes; después de que había estado ampliamente abierta, durante los primeros tres siglos, si no es por causa de comodidad; vagancia, la aceptación de la privación, y la satisfacción con la ignorancia? ¿Quién se permitiría a sí mismo, a sabiendas, o por ignorancia; decir que Allah, - La Dignidad y Gloria sean para Él, -no hubiera enviado al Mejor de Sus Mensajeros y Profetas con la Mejor de las Religiones y Códigos, ni hubiera Él revelado [a Mohammed (Pbd)] el Mejor de Sus Libros y Tablas, el Juicio y las Doctrinas; ni hubiera Él completado Su Religión para Mohammed, ni hubiera perfeccionado Sus Bendiciones para éste; ni que le hubiera enseñado el Conocimiento del Pasado y el Presente, excepto por la única razón de que todo esto terminara con los Imames de las Escuelas, quienes monopolizarían todo esto para